Mi nuevo blog

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Sí, ya está decidido. Vuelvo a la carga estrenando nuevo blog y se llamará Basicalia, en homenaje al proyecto interactivo que inicié en 2009 junto a un equipo de profesionales “freelance” cuando decidimos adentrarnos en la efervescencia del social media y el prometedor mundo 2.0. Fueron años de trabajo en común en el ámbito del desarrollo web, el community management, la asesoría y la consultoría especializada dirigida a diversos clientes que también comenzaban, con sus éxitos, sus fracasos, sus modificaciones y sus periodos de reciclaje. Duro pero instructivo. Divertido y revelador.

En sus inicios cree Basicalia como una marca digital que me serviría para adentrarme en el apasionante mundo de internet, para experimentar en las redes sociales y seguir aprendiendo en un sector que, desde entonces, no ha parado de evolucionar en positivo… Con el tiempo todos hemos ido madurando profesionalmente. Al crear este nombre, que convertí en firma comercial al registrar la marca, empezaron a llegar nuevos proyectos fruto de la satisfacción de los clientes y las maravillas que genera el rumor “boca-oreja” que nos permitió facturar dignamente, formarnos en el ámbito profesional y sacar pecho en un sector propenso al cambio tecnológico.

Eran tiempos de posicionamiento, indexación, rank pages, usabilidad, reputación online, interacción, mashups y toda clase de términos al uso que hoy ya son conceptos clásicos con su empaque y su historia. Hablo de los primeros Myspace, Twitter, Facebook, Blogger, etc… Si buscas Basicalia en Google encontrarás huellas que dan buena fe de una época que plasma mi debut en el mundo de los contenidos online, la luz al final del túnel que descubrí cuando los proyectos offline que tanto trabajé en mis inicios por las agencias de publicidad ya comenzaban a cansar… Fue mi salvación profesional.

La vida y los contactos me llevaron a emprender otros proyectos digitales con los que actualmente pago mis facturas (ahorrando lo suficiente para seguir disfrutando la vida en dosis moderadas). Entonces mi “marca experimental” entró en desuso y con los años quedó aparcada en el inmenso garaje que es Internet. Cosas que pasan. Pero ahora, tras visitar al mecánico para perla a punto, el motor vuelve a rugir con todas sus fuerzas. Basicalia es ahora mi blog.

¿Y qué encontraremos en Basicalia? Buena pregunta de los más curiosos. La nueva era llega cargada de contenidos periódicos de aquello que me apasiona del mundillo: el marketing digital, el branded content, los action sports, la musicología y otras cosas espectaculares de internet… Vamos, que nos ponemos las pilas con un rediseño adaptado a los nuevos tiempos y con la ilusión de un niño con zapatos nuevos. ¡Bienvenidos!